Agresión sexual

¿Qué es la agresión sexual?

La agresión sexual se define como cualquier tipo de contacto o comportamiento sexual que ocurre sin el consentimiento explícito del destinatario. Esto puede incluir relaciones sexuales forzadas o violación, intento de violación, caricias o caricias no deseadas por encima o por debajo de la ropa, incesto, abuso sexual, sexo oral forzado o sodomía. Tal comportamiento no tiene por qué involucrar fuerza física; también puede ser verbal o visual, que puede incluir coerción sexual (uso de intimidación, amenazas o culpa), exposición indecente, acoso sexual o voyerismo (cuando alguien observa actos sexuales privados sin su consentimiento).

 

Aproximadamente 4 de cada 5 agresiones sexuales son cometidas por alguien que la víctima conoce, ya sea un compañero de clase, compañero de trabajo, vecino, conocido, amigo, familiar o pareja. Es importante recordar que la agresión sexual se trata de ejercer poder y control sobre otra persona. La única culpa de tal acto recae en el perpetrador; nadie merece ser agredido jamás.

 

 

Fuente: Oficina de Salud de la Mujer, Departamento de Salud y Servicios Humanos; Red Nacional de Violación, Abuso e Incesto; Departamento de Justicia de Estados Unidos.

MITOS RELATIVOS A LAS AGRESIONES SEXUALES
MITO:

La agresión sexual es el resultado de un impulso sexual incontrolable e impulsivo de origen biológico.

VERDAD:  

La agresión sexual está motivada por la hostilidad, el poder y el control. Los estudios clínicos de delincuentes encuentran que las agresiones sexuales no están motivadas por el deseo sexual o por el deseo de satisfacer necesidades biológicas. Más bien, están motivados por la hostilidad, el poder y el control (Groth, 1979). A diferencia de los animales, los humanos son capaces de controlar cómo eligen actuar o expresar sus impulsos sexuales.

MITO:

La mayoría de las agresiones sexuales las cometen extraños.

VERDAD:  

La mayoría de las agresiones sexuales las comete alguien que la víctima conoce. Los estudios muestran que aproximadamente el 80% de las mujeres adultas que denunciaron agresiones sexuales conocían a su agresor (Russo, 1990; Sorenson, 1987). En el año fiscal 1995, el 83% de las mujeres y hombres que buscaban apoyo en los centros de crisis por agresión sexual de Virginia conocían a su agresor.

MITO:

Los hombres no pueden ser agredidos sexualmente.

VERDAD:  

Los hombres son víctimas de agresiones sexuales. Se estima que 1 de cada 4-10 hombres será agredido sexualmente por otro hombre o por una mujer durante su vida (Sorenson, 1987 y Burgess, 1992). En el año fiscal 1995, el 7.5% de las personas que buscaban servicios en los centros de crisis por agresión sexual de Virginia eran hombres.

MITO:

Los cónyuges no pueden agredirse sexualmente entre sí.

VERDAD:  

Los cónyuges pueden agredirse sexualmente entre sí. El estado civil no otorga a ninguno de los miembros de la pareja el derecho a tener relaciones sexuales sin el consentimiento del otro cónyuge. El contacto sexual conyugal sin consentimiento en Virginia es un delito. En el año fiscal 1995, el 7,5% de las personas que buscaban servicios en los centros de crisis por agresión sexual de Virginia fueron agredidas por su cónyuge.

MITO:

El delito de violación generalmente se denuncia a la policía.

VERDAD:  

El delito de violación no suele denunciarse a la policía. La violación es un delito poco denunciado en los Estados Unidos con estimaciones fundamentadas de que por cada violación denunciada a la policía, no se denuncian entre 3 y 10 (Koss, 1987).

MITO:

La agresión sexual les ocurre a las mujeres que “la piden” vistiéndose de forma provocativa o actuando de forma seductora.

VERDAD:  

La agresión sexual no es el resultado de la forma en que una persona se viste o actúa. Es el agresor quien decide agredir a otro individuo. La víctima no es cómplice del delito.